La cuenca del Atrato está localizada en una región biogeográfica de selva húmeda tropical, que ha sido designada como uno de los 34 hotspots de biodiversidad a nivel mundial, reconocidos como zonas prioritarias para la conservación de la naturaleza. Esto se debe a que aquí se encuentran múltiples ecosistemas que dan vida a grandes cantidades de especies endémicas, es decir, especies que sólo existen en esta región del planeta.
Adicionalmente en esta región reposa una inmensa diversidad cultural. En el Atrato conviven diferentes etnias: por un lado, cinco pueblos indígenas diferentes (Embera-Dóbida, Embera-Katío, Embera-Chamí, Wounaan y Tule) que representan alrededor del 10% de la población; por el otro lado, cerca del 87% de los habitantes pertenecen a comunidades negras, descendientes de hombres y mujeres africanos que fueron esclavizados y traídos a nuestro continente, quienes hoy conservan muy fuertemente sus raíces culturales, y finalmente, un 3% corresponde a población mestiza, especialmente campesina o grupos colonos.